Juguemos a las visitas.
Recibimos premios que nos gratificaron; recibimos críticas que nos hicieron reflexionar sobre lo actuado, tuvimos seguridad apoyándonos en lo ético .
Publicamos NotiColón, tratamos de estimular la literatura infantil y juvenil, los chicos producían el periódico con aportes de opiniones, cuentos, anécdotas, reportajes, dibujos...
Organizamos torneos intercolegiales de ajedrez y otros juegos de salón.
Recreamos Concursos de Manchas, con jurados de notables, Rafael Squirru, Tomás Abal, Juan Carlos Benítez, Poupeé Tessio, Adriana Zapisek, entre otros.
Los chicos y la Música, con xilofones, toc-toc, pianos, panderetas, flautas, platillos. Incorporándolo a veces en escuelas, organizando concursos, tratando de despertar y estimular las naturales tendencias y condiciones del niño.
Nos acompañaron cuatro generaciones que entendieron que aquello que pensamos y sentimos lo hicimos realidad.
Desde nuestra tarea, en una búsqueda continua y en la propia investigación, vivenciamos que los niños que juegan son más creativos y que algunos juegos sirven para re-unir la familia, algunos juegos y hobbies, lograron esa posibilidad.
Pablo Neruda decía: "El niño que no juega no es un niño, pero el adulto que no juega ha perdido el niño interno".